Damián Zepeda lanza una feroz crítica contra el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, acusándolo de haberse arrodillado ante el crimen organizado y hundir a México en la violencia descontrolada. En un discurso contundente, denuncia que la militarización ha fracasado y exige un cambio urgente en la estrategia de seguridad nacional.

En un momento de máxima tensión política, el senador Damián Zepeda reveló datos alarmantes sobre la inseguridad en México. Aseguró que hoy más del 30 por ciento del territorio nacional está bajo control absoluto del crimen organizado, desplazando a autoridades civiles y militares. La impunidad reina y el gobierno se queda inmóvil.
Zepeda fue enfático: “No nos vamos a quedar callados ante esta grave realidad. El gobierno prometió paz y seguridad y ha fallado rotundamente”. Denunció que la violencia ha aumentado desde la administración actual, superando incluso los niveles de sexenios anteriores, y que la militarización solo ha profundizado la crisis.

El senador cuestionó duramente la estrategia de López Obrador, calificando de “fracaso absoluto” el uso extendido de las fuerzas armadas en seguridad pública. “Estamos en las mismas, haciendo más de lo mismo y esperando resultados diferentes. Eso es ilógico y peligroso”, sentenció Zepeda, subrayando la incapacidad gubernamental.
Rechazó la idea de una Guardia Nacional militarizada y pidió un retorno a la subordinación civil de las fuerzas armadas, recalcando que la justicia y la seguridad deben operar bajo control democrático y transparencia. La opacidad que generan las fuerzas castrenses en estas labores agrava la crisis y mina la confianza ciudadana.
El senador hizo un llamado urgente para fortalecer las policías estatales y municipales, rechazando que los militares patrullen las colonias con armas largas. Subrayó que la mayoría de la población sufre inseguridad cotidiana: robos, asaltos y miedo en las calles, problemas que no se solucionan con un aumento en presencia castrense.
Zepeda insistió en que la verdadera solución pasa por una inteligencia financiera robusta que desarticule el poder económico de las organizaciones criminales. “No podemos permitir que el crimen organizado domine el país ni que el gobierno se doblegue ante ellos como ya ocurrió en Culiacán”, advirtió con firmeza.
Recordó el controversial episodio en Sinaloa donde el gobierno cedió ante un capo, “un mal ejemplo que el crimen organizado está replicando en todo el país, desde Jalisco hasta Baja California y Chihuahua”. Esta capitulación alimenta la violencia y la percepción de impunidad, dañando gravemente a la sociedad.
El legislador afirmó que México exige paz y resultados concretos al Ejecutivo. Rechaza la actual pasividad y exige responsabilidad. “El gobierno no puede seguir evadiendo su obligación constitucional de garantizar seguridad. Ya basta de excusas y falsas promesas”, dijo bajo un clima de gran expectación en el Senado.
A pesar del duro diagnóstico, Zepeda cerró con un mensaje de esperanza y determinación. Reconoció lo difícil que es confiar hoy en las instituciones, pero exhortó a la sociedad a no rendirse y a continuar la lucha por un México en paz. “Nuestro corazón es más fuerte que la violencia”, concluyó solemnemente.
La confrontación verbal entre el PAN y el gobierno de Morena se radicaliza en un momento clave de debate sobre la Ley de Seguridad Interior. La polémica sobre la militarización y la estrategia contra el crimen seguirá dominando la agenda nacional mientras millones de mexicanos esperan respuestas y acciones urgentes.
Este llamado de Zepeda pone en claro que la estrategia actual no solo está cuestionada por la oposición, sino también que hay un descontento creciente por el manejo de la inseguridad y la aparente inacción de las autoridades. El país se encuentra en una encrucijada crítica, y el tiempo para cambiar es ahora.
